Artikel 34 - Activismo medioambiental - Ningún ataque a la sociedad
1,5°C es el numero que se escucha en la tele diariamente casi. Cómo se calcula queda en las nieblas de las simulaciones científicas, pero por los muros de los museos de este mundo está escrito en letras grandes por activistas medioambientales. Son chicos que se pegan al marco de los cuadros y declaran la guerra contra la sociedad y como está destruyendo el planeta. Aunque tengan razón en muchos argumentos tienen, ?son un ataque contra nuestra sociedad?
Por un lado, es bueno que adviertan de un tema importante sin violencia. Es una generación más armónica y mucho menos violenta, que por ejemplo la RAF en Alemania entre los 60 y 80 del siglo pasado. El nivel del radicalismo realmente no es muy alto. Es algo que les hay que agradecer. Cuando se pegan a las calles y bomberos, policía o la ambulancia no puede pasar, aparte del daño económico que causan para los demás, sí que el ataque es existente. Sin embargo, protestar, según nuestras democracias, sigue siendo un derecho básico. Además el protesta público es la manera más común o quizás la manera más humana de hacerse escuchar por los gobiernos y la sociedad.
Por otro lado, ?Cuál es el mensaje detrás de esta forma de protesta?? Y aporta de verdad algo? Pues el mensaje es: “!Cambia algo tú!! Mírame, te estoy molestando en tu día día para que te despiertes y cambies tu manera de vivir!” Es muy fácil acusar a los demás. Pero la vida, la sociedad más verde y ecológico es algo que pide muchas incomodidades. Y al contrario de reformas gobernales como el acto de privacidad de datos o el pacto económico con Mercosur, donde el individuo casi no puede hacer nada en contra, aquí sí que se puede. Las ciudades están llenas de basura. Si Munich es una de las ciudades más limpias del mundo dará miedo salir de aquí. Porque el Königsplatz cada mañana sigue llenísimo de latas y plástico, el césped es tierra por sobrepopulación. Los que limpian las calles diariamente son hombres naranjas. Regularmente no son grupos de activistas que andan en grupos limpiando el medioambiente, si no sea para una video de Instagram. Tampoco crece el número de jardines ciudades pequeños, que hace unos años se pensaba que van a alimentar las ciudades por lo menos parcialmente. Ni hablar de la ausencia de abejas en los balcones y los techos que las asociaciones apicultores adviertan desde décadas. En los Alpes de Südtirol los granjeros desde años y años buscan a gente que les ayude. Pues siendo granjas completamente ecológicas, sorprende más bien que no se encuentran bastantes voluntarios y cada vez hay menos granjas. La lista de tareas para realmente mejorar el medioambiente podría seguir aquí.
Para concluir, hay que destacar que el activismo medioambiental es poco radical. Así que no es un ataque a la sociedad. Hemos visto radicalismo en el pasado y eso no es. Es un protesta mínimo para llamar un poco la atención a un tema importante. Por que no es que no tengan razón en muchos de sus puntos, sino en general es muy recomendado seguir con ejemplo. Hacer lo incómodo e inspirar a los demás con hechos y no con insultos.