Artikel 29 - El premio Nobel y la caída de su prestigio
En este mundo hay muchas culturas, ideas políticas, idiomas, religiones y opiniones. De las muy pocas cosas que existía un casi acuerdo común mundial era el premio Nobel. Otorgado por un comité de expertos, financieramente independiente y situado en un país relativamente neutral, el premio Nobel es el premio con más prestigio en este mundo. Es el oro olímpico que puede obtener un científico y todos los que no suelen tener el escenario de los medios populares. Hay un premio nobel de literatura, de física, de medicina, de química y de economía, pero también hay uno de la paz.
Recibido por su hija, porque no llegó a tiempo a Oslo, esta semana el premio de la paz ha sido otorgado a Maria Corina Manchado. Una mujer que lucha contra la dictadura comunista ya desde hace más que veinte años. Su sacrificio por la democrácia es muy notable. Igualmente podría tener un interés más alla del filantropismo. Vieniendo de una familia de industriales, el mercado libre seguramente le vendria mejor que el gobierno de banditos y incapaces de Venezuela. Seguramente que tiene razón con eso, pero nonobstante la introducción de intereses industriales por el pretexto de paz y democrácia meten una sombrita sobre la causa. Su promoción abierta de la invasión militar de EE.UU. a Venezuela tampoco contradice dicha impresión. Es legítimo que tenga esa opinión, pero el premio Nobel representa o representaba algo más grande que cambiar un gobierno o introducir la democrácia en algun lugar. No es que los ricos no deberian participar en los procesos politicos. Pero el Nobel tenía también un elemento valioso, David contra Goliat. Sí, en algunos momentos se puede superar una situación solo con violencía, puede ser, pero no tiene nada que ver con la idea más general de paz y reconciliación que conlleva este premio.
En fin, había mucha gente muy valiente y merecida que han concedido con el premio Nobel, entre ellos Malala Yousafzai, una mujer luchando por unos derechos más básicos en un país islámico, pero también ya había polémicos anteriores, entre ellos Kissinger o Barack Obama. El presidente tipo estrella pop, con un lema aún más fácil que lo de Trump, podía permetirse cualquier acción violenta mientras recibir el premio Nobel de Paz con una charla extraordinaria. Este premio ha visto peores laureados y seguramente que Maria Corina Manchado es mucho más valiente que otros otorgados, pero recibiendolo y dedicar a otro político de EE.UU. que no lo merece, como lo hice ella, no deja una sabor amargo, de que se trata de algún basar turco. Te doy un poco del premio Nobel y por favor, luego lanzas unas bombas a Cáracas?