Artikel 23 - Oda a la robótica
La robótica es una de las disciplinas más jóvenes de la ingeniería y a la vez una de las más influyentes en la sociedad. Se emplea y empleará en básicamente todos los ámbitos. Empieza en la industria y la medicina, donde la precisión mecánica ha sustituido la mano humana y desde hace unas décadas. También los sitios inalcanzables por el hombre, como el espacio o las minas, ya están ocupados por ayudantes eléctromecánicos.
Pero, ¿qué es la robótica? ¿Qué es ese término tan dramático según el cino futurístico? Lingüisticamente es una de las pocas palabras checas que se ha introducido en casi cualquier idioma del mundo. "Robota" viene de una obra del autor Karel Čapek desde el principio del siglo XX y significa "labor forzado". Desde dicha definición de la RAE: Técnica que aplica la informática al diseño y empleo de aparatos que, en sustitución de personas, realizan operaciones o trabajos, por lo general, en instalaciones industriales" sería un tema para lingüistas y antropólogos.
Lo que se entiendo bajo el término "robótica" en general sigue siendo influenciado fuertemente por la dramaturgia cinematrográfica. Desde el punto de vista ingeniero, en esencia, la robótica es la coronación de la ingeniería. Une la informática con la mecánica; las matemáticas con la electrónica; teoría de control con propulsión y sensores; reconocimiento de patrones con los avances en tecnología de almacenamiento eléctrico.
A causa de la investigación científica y el empleo industrial, la robótica como tecnología ya viene cargada con más normas y experiencia hacia nuevos ámbitos. Entre ellos, la agricultura, la educación y poco a poco entrará a nuestras casas y cuerpos. En algún momento con mejor precisión y calidad en cada tarea que su antiguo colega humano. Por eso, no es solo un tema técnico para ingenieros y científicos, sino casi filosófico y, seguramente, un tema legal.
En conclusión, la robótica es maldición y bendición para el ser humano. Ya lo ayuda o podrá dentro de poco en cualquier situación de la vida. Pero como se ve en otros ayudantes digitales, como ChatGPT, el usuario puede perder capacidades mentales y físicas. Los que van en coches automáticos o nunca saben o olvidan a conducir con marchas. Lo que resulta como pregunta abierta es ¿Cuánto protagonista quiere ser el individuo y cuánto usuario?